miércoles, 11 de junio de 2008

La madre de las santas

Giuseppe Gioacchino Belli
(Italia, 1791-1863)


" Quien desea follarse a Catalina,
Para que lo comprenda la gente docta
Debe decir vulva, vagina
Y seguir con coño y potta.
Pero nosotros los grandes desgraciados
Decimos celda, superchería, gorrioncita,
Hendida, hendidura, fisura, agujero, gruta,
Estupidez, higo, zapatilla, guitarra,
Rata, piscinita, funda, buñuelo,
Pajarita, espuerta, peluca, varpelosa
Alcantarilla, gatera, ventanilla,
Pitita, aquel-hecho, aquella-cosa,
Orinal, entrepierna, caracolillo,
La-jaula-del-pitito y la-jugosa.
Y para completar,
Alguien la llama vergüenza, alguien naturaleza,
Alguien porquería, orzuelo y sepultura. "

lunes, 19 de noviembre de 2007

4

Todo pudo haber sido nada más que silencio.Tendríamos que haber soñado entonces con más fuerza, hasta que las imágenes del sueñoquedaran estampadas como figuras totales en cualquier parte del tablero unánime.Tendríamos que haber hecho de los ojosun instrumento de música,para concentrar de otra maneralos efímeros intervalos de la nada. Tendríamos que haber convertido cada abrazo en un único grito de materia sin dueño y haber llevado entre los dientes una bandera de adioses,más bien como memoria de lo que pudo haber sidoque como ondulante signo de saludo.Y sobre todotendríamos que haber definido de nuevo a la muerte.
Pero todo pudo haber sido también nada más que sonido.Tendríamos que haber recogido entonces la sombra de las cosasy haberla guardado toda junta en un rincón del mundo,para esconder en ella la triste anormalidad del pensamiento. Tendríamos que haber convertido el amoren un censo de los fundamentos del olvido,para que creciera nada más que desde allí,como un extraño animalque no ocupase ningún lugar en el presenteal saltar desde el pasado hacia el futuro.Y tendríamos que haber encogido las palabrashasta transformarlas en neutros guijarros,para pavimentar con ellas el camino impasibleo arrojarlas al aire demasiado sonorocomo manos suplentes del hombre.Y sobre todotendríamos que haber definido de nuevo a la vida. Pero aunque en cualquiera de ambos casoshubiera quedado el hombre dispensadode ser esta señal que nadie entiende ni recoge,su forma habría seguido siendo un irónico signoentre las nuevas definiciones,también seguramente tautológicas,de la vida y la muerte.



Roberto Juarroz

jueves, 8 de noviembre de 2007

Mujeres

Han existido mujeres serenas de ojos claros, infinitas y silenciosas como esa llanura que atraviesa un río de agua pura. Han existido mujeres con visos de oro, rivales del estío y del fuego, semejantes a trigales lascivos que no hieren la hoz con sus dientes pero arden por dentro con fuego sideral ante el cielo despojado. Han existido mujeres tan leves que una sola palabra, una sola, las convirtió en esclavas. Y existieron otras, de manos rojizas, que al tocar una frente suavemente disiparon ideas terribles. Y otras cuyas manos exangües y elásticas, con giros lentos aparentaban insinuarse creando una urdimbre rara y fina en que las venas simulaban hilos de vibración ultramarina. Mujeres pálidas, marchitas, devastadas, ardidas en el fuego amoroso hasta lo más profundo de sí mismas, consumido el rostro ardiente, con la nariz agitada por el impulso de inquietas aletas, con los labios abiertos como yendo hacia las palabras pronunciadas, con los párpados lívidos como las corolas de las violetas. Y todavía han existido otras y, maravillosamente, yo las he conocido. "


Gabriele D'Annunzio

viernes, 2 de noviembre de 2007

LA POESÍA TERMINÓ CONMIGO

Yo no digo que ponga fin a nada
No me hago ilusiones al respecto
Yo quería seguir poetizando
Pero se terminó la inspiración.

La poesía se ha portado bien
Yo me he portado horriblemente mal.
Qué gano con decir
Yo me he portado bienLa poesía se ha portado mal
Cuando saben que yo soy el culpable.
¡Está bien que me pase por imbécil!

La poesía se ha portado bien
Yo me he portado horriblemente mal
La poesía terminó conmigo.


Nicanor Parra

De Versos de salón (Santiago, Nascimento, 1962)